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la visita al doctor

jueves, 10 de noviembre de 2011

Mi hijo, tenia un ojito con orzuelo de máximas proporciones, aunque ya estaba bajando, lo lleve igual a un especialista, para que me diera su diagnostico. Hasta ahí es una historia tranquila.
Llegamos a la consulta, recepcionista apática hijo muy vivaz, ella cero comprensión del asunto y mi hijo queriendo tocar todo. Luego de transpirar con todo el forcejeo, me senté pero el no quería como no le hice caso comenzó a reclamar, luego a lloriquear y luego gritar. las personas que estaban ahí se comenzaron a desesperar me miraban esperando mi reacción, supongo y yo con mi mejor cara de palo, no movía ni una pestaña, no tenia verguenza, no tenia rabia, estaba esperando que se calmara mi hijo, lo único que dije fue "cuando termines me me avisas". En eso llega una mujer con su hija en el coche, se sentó a unos 2 asiento de donde yo estaba, mi hijo en su esquina que ya se estaba calmando, me miro a través del coche, miro a esta mujer a su hija y muy tranquilo se acerco me miro y me dijo "pasho", se sentó a mi lado y nos abrazamos. todo esto duro 15 minutos,
Justo en ese momento se abre la puerta y el medico nos llamo

Rendirse ante el berrinche?

viernes, 27 de mayo de 2011

Mi hijo esta pronto a cumplir los 2 años, entiende todo, es capas de seguir instrucciones, expresar emociones como amor, asombro, burla, enojo, discrimina lo que le gusta y lo que no, en la alimentación tiene predilecciones, pero yo opto porque pruebe de todo aunque al comienzo lo rechace frutas, verduras, cereales, etc. es capas de acercarse y sonreírte por iniciativa propia y otras cosas más que me maravillan.

Esta aprendiendo a definir su espacio, como individuo aveces lo hace tranquilamente y otra con berrinche o pataletas. 

Ejs. 
  • esta viendo dibujos, se termina su tiempo para verlos y se apaga, se enoja y llora reclamando, ya que el quiere seguir viendo dibujos.
  • Si estamos en la plaza, toca irnos después de 2 horas de juego pero como esta muy entretenido lucha y chilla por no subirse al coche.
  • si esta comiendo golosinas y se le dice que la próxima sera la ultima y una ves terminada esta el insiste en más, ante la negativa el chilla reclamando por mas.
y así varios ejemplos de pequeñas "luchas de poder" el quiere establecer su deseo como único y lo expresa lo mas fuerte posible, cosa que me parece sana, pero ahí es cuando le ponemos el atajo. Seria muy fácil que para que deje de llorar, le prendiera la tele, o lo dejara jugando sin importar mi tiempo, o darle galletas hasta reventar. 
Una negativa no hace daño al niño, todo lo contrario comprende, que cada cosa tiene su tiempo y su lugar, las pataletas existen pero no duran mucho rato y luego pasan como si nunca hubiesen existido. Se entretiene con otra cosa y sigue tan bien como siempre.

Me ha tocado tener berrinche en plazas y es fuerte que te miren acusatoriamente, pero cosa de los demás, como mamá no estoy para satisfacer a los demás, estoy para criar a mi hijo, todos pueden tener su opinión de como criar o no a un niño, pero  es un asunto tan intimo que no vale la pena hacer caso. 

Yo enfrento sus Berrinches simples, con cara seria me quedo quieta al lado de el , mientra chilla y llora, cuando se empieza a calmar comienzo hacer lo mio y a el se le olvida.
Berrinches largos, de las misma manera, pero cuando comienzo hacer mis cosas el sigue llorando y zapatea y me abraza las rodillas mirando hacia arriba, casi suplicando. Aunque se me parte el alma si di mi negativa, ya no puedo dar pie atrás, si no lo voy a confundir. Entonces cierro los ojos, respiro profundo, si el me ve mejor aun, una vez tranquila me arrodillo hasta el y lo abrazo, si el sigue llorando me siento junto a el hasta que se desahogue por completo, pueden pasar varios minutos, vuelvo a espirar y exhalar, el al verme hacer esto, aveces le da risa y otras me imita. La cosa es que al final se le olvida su mal rato y seguimos tan bien como siempre.

Pataletas o Berrinches....Como enfrentar el tema sin perder la cabeza

jueves, 14 de abril de 2011

Las pataletas o berrinches son comportamientos en el proceso de desarrollo de los niños de 1 a 4 años. Los padres y adultos que acompañan al niño en la crianza a menudo se preguntan:
  • el por qué de este comportamiento?
  • cómo actuar ante la situación ?
  • cómo evitarlas. ?

La pataleta es una protesta y una manera de comunicar frustración, estas pueden ser:
  • Forma física, accesos de ira en los cuales se tiran al suelo, patalean y gritan
  • Contención de la respiración. Consiste en que el niño inspira profundamente y retiene el aire en vez de llorar; lo hacen por largo rato, se ponen rojos, luego azules y pueden finalmente caerse; no se acompaña de relajación de esfínteres, ni rigidez muscular, ni somnolencia posterior y puede ser confundido con ataques.
  • Sin reacción. Adoptan una manera sumisa, sin reacción a estímulos básicos. No hablan, no comen, no juegan. parecen perdidos en su mundo.
Pero ADULTOS, recuerden que las patalestas NUNCA desaparecen por completo, solo cambian de intensidad y duración. Muchos de nosotros, ya adultos hacemos berrinches por stress, rabia y frustración. EJ. Depresión, no hablar con nadie y ser indiferente, no come, ataques de ansiedad...y muchos otro. 

Sigamos con los niños. A continuación citas de especialistas del tema.

Motivos que desencadenan pataletas
"Generalmente están desencadenados por una frustración, al no poder hacer algo —como mantener en pie una torre de cubos—, no lograr algo —que le compren un juguete en el supermercado—, o por la contrariedad ante una orden que no es del agrado —no salir al parque—. Se ven favorecidas en algunos casos por el temperamento fuerte o agresivo, otras veces por límites muy severos en su crianza; además, el niño puede usarlas para saber cuando un "no" significa realmente NO o para probar y manipular a sus adultos." (Olga Francisca Salazar Blanco, Pediatra - Profesora)

Patalestas y voluntad
"Las pataletas no sólo son tirarse al piso. Bostezar cuando están haciendo las tareas es una pataleta. Columpiarse en la silla y no prestar atención es otra. Incluso hay niños con trastornos alimenticios, como anorexias, que no comen como otra forma de hacer una pataleta. Entonces, ¡cuidado! Muchas veces no tiene ningún problema y está haciendo un berrinche para obtener lo que quiere. Por eso hay que despejar. La pataleta es cuando no quieren hacer algo; otra cosa es que no puedan. Yo podría hipotetizar que en los adultos la depresión tiene que ver con esta misma pataleta: no logro lo que quiero, en la forma que quiero, por lo tanto me deprimo. En lugar de tirarme al suelo, me voy para adentro, me entristezco y así todos me acogen." (Sylvia Langfort, psicóloga. Chile)

¿Manejo apropiado de las pataletas?
Más que Tiempo-Fuera, el mejor manejo sería un Tiempo-Adentro (Time-In). El Tiempo-Adentro implica que, más que alejarse del niño y dejarlo solo, hay que quedarse con él/ella utilizando una serie de estrategias para que se calme. Esta estrategia tiene el fin último de comunicar al niño/a que los padres son seres protectores y contenedores en momentos difíciles (aspecto vital en toda estrategia sana de crianza). Más específicamente, algunas acciones concretas a realizar son:

1) Nunca descontrolarse en esos momentos (no gritarle, pegarle, decir malas palabras, o inferir malas intenciones).

2) Ponerse a la altura visual del niño/a: esto permite que él sienta menos estrés y poder autoritario de parte de los padres y pueda calmarse fácilmente.

3) Siempre trate de poner en palabras o comentar en frases breves y simples lo que está ocurriendo efectivamente en el niño (por ejemplo, “yo sé que te da rabia porque no quieres acostarte, pero tienes que dormirte porque ya es tarde”). Esto ayuda a que el niño aprenda en futuras ocasiones a comprender y verbalizar estas reacciones de descontrol.

4) Desviar la atención con algo agradable para el infante: es decir, mostrarle una alternativa que le guste (por ejemplo, ofrecer leer un cuento en vez de comer un helado a las 9 de la noche). Esto no solo calma al niño, sino que le enseña formas para calmarse en el futuro.

5) No tratar de enseñar temas de disciplina en el momento de la pataleta, ya que cuando uno se encuentra en estados afectivos negativos no comprende razones ni consecuencias (por ejemplo, “si te portas mal, no podrás salir mañana”), sino mas bien esperar a que esté más calmado y mostrarle que su conducta no es apropiada (obviamente, sin descalificarlo, culparlo, y/o ridiculizarlo). (Por Felipe Lecannelier Acevedo, Psicólogo Clínico, Director del Centro de Estudios Evolutivos e Intervención en el Niño (CEEIN), Universidad del Desarrollo. Chile).

Reflexion
Como podemos ver tenemos mucho por hacer, el ser padres no es algo sencillo, uno tiene que tener dedicación y es un largo trabajo. Por mi parte seguiré aprendiendo y haciéndome cargo de mi responsabilidad, ya que mi ideal es que mi hijo se haga cargo de su vida.  (Constanza, Mamá)

La Primera Pataleta

lunes, 16 de agosto de 2010

Estábamos mi marido, hijo y yo, apaciblemente un día sábado, cuando todo cambio, nuestro hijo recién cumplido su año de vida, no logro obtener algo que quería y se largo a llorar y no lo podiamos hacer callar.

Pensamos que estaba haciendo su primer berrinche. Lo dejamos sentado en un lugar neutro para que se calmara, dejaba de llorar y gateaba hasta donde nosotros estábamos, donde comenzaba otra vez a llorar. Así estuvimos 20 minutos.

Cuando resolvimos de que esto no era normal, algo le pasaba. Miramos si estaba hecho, pero los pañales estaban secos, si tenia calor, si tenia frió, si tenia hambre, le dimos su leche, pero se calmo un rato pero luego siguio, lo tratamos de hacer dormir, no se durmió pero si se tranquilizo. Lo abrazamos bien y nos quedamos recostados los 3 en la cama. Nuevamente todo volvió a la tranquilidad. Nuestro hijo solo quería cariño, pero como nuevos papis, nos costo un montón entenderle.

Quizás allá sido una pataleta, pero creo que como padres, debemos ser exageradamente creativos, para poder revertir la situación. Es claro que es desgastante energeticamente hablando, pero es nuestra pega y si decidimos tener un hij@ hay que darse el tiempo y al trabajo de hacerlo. No es fácil porque aveces quieres tirarlo por la ventana, pero hay que separar lo que uno quiere por lo que la familia necesita y eso solo lo da la PACIENCIA, el respirar profundo, contar hasta 100 y volver a comenzar.