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Colecho. hasta cuando dormir con mi hijo?

jueves, 24 de enero de 2013

Hasta cuando dormir con nuestros hijos.

La sociedad normalmente no aceptan que los niños duerman en la misma cama que los padres o en la misma habitación cuando ya han sobrepasado una edad, sobretodo por cuestiones culturales.

El colecho o cama familiar es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con uno o los dos progenitores. Es una práctica normal en muchas partes del mundo, excluyendo Europa, Norte América y Australia.

Desde el origen del hombre, colechamos, compartimos nuestros sitios de descanso con los bebés, fue hace unos 150 años cuando se empezaron a construir casas con habitaciones, y se comenzó a separar a los bebés de los padres. Incluso parte de la historia cuenta que en la edad media había más niños que la capacidad de los padres para alimentarles, comenzaron entonces a dispararse las muertes “accidentales” de niños por asfixia; por lo cual la iglesia prohibió que se durmiera en la cama con los bebés para prevenir este tipo de muertes. Obviamente compartir la cama con el bebé debe llevar en si mismo implícitas unas normas de seguridad que veremos más adelante.

Ventajas:
  • La regulación de la temperatura, se ha visto que si la temperatura corporal del niño aumenta, la de la madre desciende para regular la del pequeño.
  • Contribución al óptimo desarrollo del cerebro, ya que se favorece el desarrollo neuronal por estar más tiempo en fase de sueño no profunda.
  • Mayor conexión con la madre, ya que ésta, está más alerta a las necesidades del niño. Favorece y mantiene la lactancia materna.
  • Disminución del Riesgo de Muerte súbita del Lactante, aunque la lactancia materna por sí sola ya sería un factor protector, compartir la cama con el bebé también lo disminuiría, por favorecer la lactancia y a su vez hacer que el bebé este en fases de sueño no profundo que le permitan responder eficazmente a las apneas del sueño. 
  • Mayor comodidad para los padres y más aún para la madre que amamanta.

Recomendaciones: 

  • No compartir la cama con un bebé cuando las personas que lo hagan estén bajo los efectos del alcohol, drogas o extremo cansancio, ya que se reduce la posibilidad de responder a las necesidades del bebé.
  • No practicar colecho si hay una persona fumadora, ya que esto incrementa el riesgo de muerte súbita del lactante. 
  • No usar mantas, sabanas o edredones muy pesados ni de tejidos muy gruesos, de pelo o sintéticos que puedan agobiar, tapar el bebé o aumentar mucho su temperatura corporal, en invierno es preferible regular la temperatura de la casa y no saturar de ropa. 
  • Si se practica el colecho con una cuna o cama adosada a la de los padres, que éstas queden al mismo nivel, para evitar que haya espacios por donde pueda colarse el bebé y asfixiarse. No utilizar colchones muy blandos. 
  • No dormir con un bebé en sofás, colchones de agua, o pufs ya que el bebé puede quedarse atrapado por algún lugar y correr el riesgo de asfixia. 
  • No usar almohadas o cojines que puedan asfixiar al bebé. Evitar que las mascotas compartan la misma cama con el bebé. 
  • En caso de obesidad extrema es mejor no compartir la cama con el bebé. Si los padres duermen juntos, no ubicar el bebé en el medio. Los padres suelen tardar más en hacerse a la idea de que se comparte la cama con el pequeño.
Entonces hasta cuando colecharán?? hasta que estén listos, y lo que es una realidad, de mayores volverán a colechar, pero ya sin nosotros, asi que disfruten a sus bebés ahora que son todos suyos.


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Papás "dueños de casa"

martes, 4 de septiembre de 2012

Los nuevos padres "dueños de casa" 

tendencia estadounidense




 Dejaron la fuerza laboral clásica y se unieron a las filas cada vez más grandes de papás que regresan a sus casas para hacerse cargo de la crianza de sus hijos.

Hoy marcan tendencia en Estados Unidos. No se consideran una "nueva mamá" sino que un nuevo arquetipo de padre, que da más importancia a la satisfacción personal y familiar que al dinero.

 En 2006, James Griffioen era un abogado litigante de una firma nacional en San Francisco con una hija de 18 meses y un problema. "Al tener que trabajar 70 horas a la semana -o 90, si uno quiere ser socio- eso alteró algo en mí. Algo se rompió", dice. "Fue el impulso y la ambición que yo tenía como abogado. Me imaginé los próximos cinco años y pensé: "Así de ningún modo voy a poder ver a mi hija alguna vez". Por lo tanto, se reunió con su esposa, también abogada, para conversar al respecto. Analizaron detalladamente la relativa satisfacción profesional de ambos, discutieron sobre el deseo que tenían de que uno de los dos se quedara en casa en vez de depender de la sala cuna y decidieron que tenía sentido para ellos dar un giro a esa visión de la familia estadounidense de las comedias de situaciones de la década de 1950 y que Griffioen, ahora de 35 años, dejara la fuerza laboral y se uniera a las filas cada vez más grandes de los papás que se quedan en casa. Seis años más tarde, él no se considera tanto una mamá como un nuevo arquetipo del padre como proveedor. "En cierto modo, yo me encargo de las cosas", dice Griffioen, cuya familia sumó otro hijo y se trasladó a Detroit. "Aprendí distintos oficios que jamás habría tenido tiempo de aprender si estuviera sentado en una oficina en el piso 28 con vista a San Francisco". 

Hasta hace poco, los padres que se quedaban en casa constituían una minúscula porción del espectro de la familia estadounidense. Como eran pocos, y carecían de voz, tendían a no revelarlo para evitar que los miraran como bicho raro. En la última década, no obstante, la cantidad de hombres que han dejado la fuerza laboral por completo para criar a los hijos se a duplicado: llegó a los 176 mil, de acuerdo con datos recientes del censo del país. Si se expande esta categoría para incluir a los hombres que mantienen un empleo freelance o de media jornada pero igual están al cuidado de los hijos menores de 15 años mientras su esposa trabaja, la cifra llega a 626 mil, según los cálculos que hizo la oficina del censo para este artículo. 
Mientras tanto, la identidad del papá "dueño de casa" está evolucionando. Para este nuevo grupo, la decisión de quedarse en casa con los hijos se considera no como un fracaso en sus deberes como hombres, sino como una elección de estilo de vida; una que tiene sentido en una época en la que los sueldos crecientes de las mujeres han alterado la antigua jerarquía familiar, y los hombres han adoptado una interpretación más fluida de una carrera que da mayor importancia a la satisfacción personal, no al dinero ni al estatus.

 "Yo soy el nuevo normal" En mayo, The New Yorker publicó una ilustración que los papás dueños de casa aclamaron como prueba: una mamá que va con un coche de guagua queda desconcertada en un parque al ver que la mitad de los adultos que estaban ahí con mamaderas y demases eran hombres. "Yo vivo eso todos los días", dice Lance Somerfeld, un papá dueño de casa y fundador de NYC Dads Group, una red de apoyo y grupo de actividades con 600 miembros. En los cuatro años desde que fundó la organización, han surgido grupos similares en Chicago, Washington y Portland, y las actitudes entre las mujeres en las áreas de juego, como parques y plazas, han cambiado. "Hace sólo algunos años, generalmente yo era el único papá en el parque durante el día", dice Somerfeld, de 39 años, una soleada mañana hace poco, mientras se encontraba con otros ocho papás en el Heckscher Playground en el Central Park. "Las mamás y nanas me miraban con asombro como si yo fuera una muestra en el zoológico. Ahora, soy el nuevo normal". Hay una nueva sensación de aceptación que se refleja en la cultura popular. El rol de Chris, que interpreta a Will Arnett en la comedia de situaciones de la NBC "Up All Night", es un abogado que se convirtió en dueño de casa y no se avergüenza de su decisión. Igualmente, la nueva novela de Karl Taro Greenfeld, "Triburbia", refleja una estructura familiar flexible (al menos entre aquellos de buena situación económica), donde ser un papá en casa ya no se considera algo excepcional. Los personajes principales, que incluyen un escultor, un ingeniero de sonido y un dramaturgo pasan sus días junto a sus hijos en clases de cerámica mientras sus esposas trabajan en torres de oficinas. Y nadie cuestiona su identidad como hombres. "Esa es la evolución", dice Greenfeld. "El que tenga más tiempo puede asumir más labores domésticas. No hay ninguna vergüenza, como tampoco una incomodidad social. Ni siquiera es visto como algo distintivo o digno de un comentario". Casi no hubo discusión sobre el ego masculino cuando David Worford, un ex editor de web en Fort Collins, Colorado, y su esposa Cherie, ginecóloga y obstetra, acordaron que él permaneciera en casa con los niños hace algunos años. "De todos modos yo ya estaba haciendo gran parte del trabajo doméstico debido a que Cherie pasaba más tiempo en su trabajo. Tenía sentido hacer esto tanto por el factor económico como por la vida familiar. Fue fantástico". La decisión, dice la doctora Worford, la libera de la "culpa materna" por tener que dejar a los niños durante el día para desarrollar una carrera. "Yo sé que él los quiere y les da de comer -dice-Además facilita mi trabajo, porque sé que no tengo que preocuparme". Sin dudas, hay más hombres disponibles para hacerse cargo de los deberes familiares en la casa debido a las consecuencias de la crisis económica. Las estadísticas federales muestran que los hombres perdieron dos veces y media más de empleos que las mujeres en la recesión. Sin embargo, Brad Harrington, director del Boston College Center for Work and Family, quien ha realizado múltiples estudios que involucran la paternidad, explica que muchos hombres ahora se sienten libres para elegir ser un papá dueño de casa por las retribuciones más profundas que eso significa, incluso cuando sus empleos son seguros. De aquellos que habían hecho la elección, agrega el profesor Harrington, "muchos expresaron: Éste tal vez sea el trabajo más significativo que haga en mi vida".

  En 2011, sólo el 16 por ciento de las familias estadounidenses estaba formada por un marido proveedor y una esposa dueña de casa, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. Cerca del 40 por ciento de las mujeres ahora gana más que el marido, según las estadísticas, y eso puede ser el comienzo de un cambio de poder, si se cree lo que dicen los nuevos libros como "The Richer Sex: How the new majority of female breadwinners is transforming sex, love, and family" (Cómo la nueva mayoría de mujeres proveedoras está transformando el sexo, el amor y la familia), de Liza Mundy, y "The End of Men: And the rise of women" (El fin de los hombres: Y el surgimiento de las mujeres), de Hanna Rosin. Rosin sostiene en su libro -que estará en las librerías el próximo mes- que muchas parejas profesionales están pasando a ser sociedades que fluyen libres, o "parejas balancín", en las que cada cónyuge ajusta continuamente su rol en respuesta a las circunstancias familiares cambiantes. "Un marido puede trabajar para mantener a su esposa mientras estudia y luego ella puede hacerse cargo y ser la abogada brillante", escribe Rosin. "Cualquiera puede desempeñar el rol de sostén de la familia por un período", agrega. Un arreglo como ése es atractivo para las parejas en las que la esposa mantiene una carrera profesional lucrativa y el marido trabaja en un área creativa. Es el caso de Christopher Michel, un papá en casa de Sunset Park, Brooklyn. Ex becario Fulbright, Michel, de 35 años, pasa 12 horas diarias respondiendo a las necesidades de su hija de 21 meses, Akiko, mientras su esposa, Karen Shimizu, trabaja en Manhattan como editora para pagar el arriendo. Aunque, técnicamente, él no tiene empleo, en cierto sentido tiene dos. También trabaja como escritor freelance y poeta entre las 5 y 7 a.m., antes que despierte su hija, o durante la siesta. La semana pasada, él dijo: "Íbamos caminando por el parque cuando se me vino a la mente una bella frase, saqué el teléfono y traté de escribirla frenéticamente. Por supuesto, en cuanto abrí el teléfono, ella quiso mostrarme un bicho que había encontrado". 

El padre artesanal En cierta forma, la decisión de retirarse de aquella competencia inexorable por el avance profesional con el fin de perseguir una carrera más "significativa" como padre se hace eco del clásico relato del Plan B del profesional atontado por el estrés que da un salto para sumergirse en un trabajo que exige subirse las mangas, por ejemplo, dedicarse a la apicultura. "Para el hombre creativo, freelance, del tipo "hágalo usted mismo" -dijo Rosin en una entrevista- "el ser un papá dueño de casa se siente como una forma de rebelión, como vivir fuera de la estructura machista". Dentro de ese espíritu, Mike Adamick, de 35 años, quien dejó su empleo como reportero de un diario para ser un papá dueño de casa en San Francisco hace seis años, a menudo pasa las tardes en la semana cosiendo ropa para su hija Emmeline, de seis años. "Esto no es el siglo XX. Hay 300 millones de personas en Estados Unidos, por lo tanto hay 150 millones de formas de ser un hombre", dice. Al igual que varios de los entrevistados, Mike cuenta que su vida como un papá en casa ha producido una carrera adicional: bloguero. Él escribe un popular blog sobre ser "dueño de casa", "Cry it out", y colabora con artículos sobre la crianza de los hijos en Jezebel y otros sitios. No está solo. Desde que dejó la abogacía para quedarse en casa con su hija, Griffioen empezó una activa carrera adicional como bloguero, escritor y fotógrafo, aun cuando el cuidado de los niños sigue siendo su labor diaria. El blog de Griffioen, "Sweet Juniper!" atrae hasta 300 mil visitas a la página al mes, y produce un saludable ingreso adicional, gracias a los avisos de publicidad. Sin embargo, el blogueo también aprovecha una red de apoyo de otros papás que se quedan en casa. "Mi blog es mi forma de compartir el nuevo comienzo de mi vida con el mundo", dice Griffioen. La enfermedad de Betty Draper Aun cuando estos nuevos papás están finalmente "saliendo de la despensa", como bromean algunos, los desafíos persisten. Este padre moderno no es inmune a la enfermedad de Betty Draper: el aislamiento y el tedio que es común entre las dueñas de casa a toda edad. Las interrogantes sobre la división de las labores pueden ser un desafío, incluso cuando las parejas parten de muy buena gana con este arreglo. "Asegúrese de que quede todo bien definido con su cónyuge", dice Dan Bryk, un papá en casa de Nueva York. "Hay veces en que su cónyuge que trabaja fuera de casa, llegará de una jornada especialmente dura en la oficina y simplemente olvidará lo difícil que es esta labor. Como estoy seguro que lo hicieron los hombres durante un siglo". E incluso, dice Matthew Pritchard, un papá dueño de casa de Nueva York, ¿cómo se aproxima un hombre solo a una mujer sola en el parque sin darle a ella una idea equivocada? "Tengo la impresión de que algunas mamás se han mostrado distantes conmigo en el parque o en cualquier parte que nos encontramos, porque tal vez piensan que estoy coqueteando o tengo alguna intención oculta", dice Pritchard, de 47 años. "Como nuevo padre, lo encuentro un poco divertido. No sólo no tengo deseos de hacer ninguna otra cosa excepto jugar; no tengo energía ni tiempo, tampoco".

    Fuente: Alex Williams The New York Times        

Rendirse ante el berrinche?

viernes, 27 de mayo de 2011

Mi hijo esta pronto a cumplir los 2 años, entiende todo, es capas de seguir instrucciones, expresar emociones como amor, asombro, burla, enojo, discrimina lo que le gusta y lo que no, en la alimentación tiene predilecciones, pero yo opto porque pruebe de todo aunque al comienzo lo rechace frutas, verduras, cereales, etc. es capas de acercarse y sonreírte por iniciativa propia y otras cosas más que me maravillan.

Esta aprendiendo a definir su espacio, como individuo aveces lo hace tranquilamente y otra con berrinche o pataletas. 

Ejs. 
  • esta viendo dibujos, se termina su tiempo para verlos y se apaga, se enoja y llora reclamando, ya que el quiere seguir viendo dibujos.
  • Si estamos en la plaza, toca irnos después de 2 horas de juego pero como esta muy entretenido lucha y chilla por no subirse al coche.
  • si esta comiendo golosinas y se le dice que la próxima sera la ultima y una ves terminada esta el insiste en más, ante la negativa el chilla reclamando por mas.
y así varios ejemplos de pequeñas "luchas de poder" el quiere establecer su deseo como único y lo expresa lo mas fuerte posible, cosa que me parece sana, pero ahí es cuando le ponemos el atajo. Seria muy fácil que para que deje de llorar, le prendiera la tele, o lo dejara jugando sin importar mi tiempo, o darle galletas hasta reventar. 
Una negativa no hace daño al niño, todo lo contrario comprende, que cada cosa tiene su tiempo y su lugar, las pataletas existen pero no duran mucho rato y luego pasan como si nunca hubiesen existido. Se entretiene con otra cosa y sigue tan bien como siempre.

Me ha tocado tener berrinche en plazas y es fuerte que te miren acusatoriamente, pero cosa de los demás, como mamá no estoy para satisfacer a los demás, estoy para criar a mi hijo, todos pueden tener su opinión de como criar o no a un niño, pero  es un asunto tan intimo que no vale la pena hacer caso. 

Yo enfrento sus Berrinches simples, con cara seria me quedo quieta al lado de el , mientra chilla y llora, cuando se empieza a calmar comienzo hacer lo mio y a el se le olvida.
Berrinches largos, de las misma manera, pero cuando comienzo hacer mis cosas el sigue llorando y zapatea y me abraza las rodillas mirando hacia arriba, casi suplicando. Aunque se me parte el alma si di mi negativa, ya no puedo dar pie atrás, si no lo voy a confundir. Entonces cierro los ojos, respiro profundo, si el me ve mejor aun, una vez tranquila me arrodillo hasta el y lo abrazo, si el sigue llorando me siento junto a el hasta que se desahogue por completo, pueden pasar varios minutos, vuelvo a espirar y exhalar, el al verme hacer esto, aveces le da risa y otras me imita. La cosa es que al final se le olvida su mal rato y seguimos tan bien como siempre.

Pataletas o Berrinches....Como enfrentar el tema sin perder la cabeza

jueves, 14 de abril de 2011

Las pataletas o berrinches son comportamientos en el proceso de desarrollo de los niños de 1 a 4 años. Los padres y adultos que acompañan al niño en la crianza a menudo se preguntan:
  • el por qué de este comportamiento?
  • cómo actuar ante la situación ?
  • cómo evitarlas. ?

La pataleta es una protesta y una manera de comunicar frustración, estas pueden ser:
  • Forma física, accesos de ira en los cuales se tiran al suelo, patalean y gritan
  • Contención de la respiración. Consiste en que el niño inspira profundamente y retiene el aire en vez de llorar; lo hacen por largo rato, se ponen rojos, luego azules y pueden finalmente caerse; no se acompaña de relajación de esfínteres, ni rigidez muscular, ni somnolencia posterior y puede ser confundido con ataques.
  • Sin reacción. Adoptan una manera sumisa, sin reacción a estímulos básicos. No hablan, no comen, no juegan. parecen perdidos en su mundo.
Pero ADULTOS, recuerden que las patalestas NUNCA desaparecen por completo, solo cambian de intensidad y duración. Muchos de nosotros, ya adultos hacemos berrinches por stress, rabia y frustración. EJ. Depresión, no hablar con nadie y ser indiferente, no come, ataques de ansiedad...y muchos otro. 

Sigamos con los niños. A continuación citas de especialistas del tema.

Motivos que desencadenan pataletas
"Generalmente están desencadenados por una frustración, al no poder hacer algo —como mantener en pie una torre de cubos—, no lograr algo —que le compren un juguete en el supermercado—, o por la contrariedad ante una orden que no es del agrado —no salir al parque—. Se ven favorecidas en algunos casos por el temperamento fuerte o agresivo, otras veces por límites muy severos en su crianza; además, el niño puede usarlas para saber cuando un "no" significa realmente NO o para probar y manipular a sus adultos." (Olga Francisca Salazar Blanco, Pediatra - Profesora)

Patalestas y voluntad
"Las pataletas no sólo son tirarse al piso. Bostezar cuando están haciendo las tareas es una pataleta. Columpiarse en la silla y no prestar atención es otra. Incluso hay niños con trastornos alimenticios, como anorexias, que no comen como otra forma de hacer una pataleta. Entonces, ¡cuidado! Muchas veces no tiene ningún problema y está haciendo un berrinche para obtener lo que quiere. Por eso hay que despejar. La pataleta es cuando no quieren hacer algo; otra cosa es que no puedan. Yo podría hipotetizar que en los adultos la depresión tiene que ver con esta misma pataleta: no logro lo que quiero, en la forma que quiero, por lo tanto me deprimo. En lugar de tirarme al suelo, me voy para adentro, me entristezco y así todos me acogen." (Sylvia Langfort, psicóloga. Chile)

¿Manejo apropiado de las pataletas?
Más que Tiempo-Fuera, el mejor manejo sería un Tiempo-Adentro (Time-In). El Tiempo-Adentro implica que, más que alejarse del niño y dejarlo solo, hay que quedarse con él/ella utilizando una serie de estrategias para que se calme. Esta estrategia tiene el fin último de comunicar al niño/a que los padres son seres protectores y contenedores en momentos difíciles (aspecto vital en toda estrategia sana de crianza). Más específicamente, algunas acciones concretas a realizar son:

1) Nunca descontrolarse en esos momentos (no gritarle, pegarle, decir malas palabras, o inferir malas intenciones).

2) Ponerse a la altura visual del niño/a: esto permite que él sienta menos estrés y poder autoritario de parte de los padres y pueda calmarse fácilmente.

3) Siempre trate de poner en palabras o comentar en frases breves y simples lo que está ocurriendo efectivamente en el niño (por ejemplo, “yo sé que te da rabia porque no quieres acostarte, pero tienes que dormirte porque ya es tarde”). Esto ayuda a que el niño aprenda en futuras ocasiones a comprender y verbalizar estas reacciones de descontrol.

4) Desviar la atención con algo agradable para el infante: es decir, mostrarle una alternativa que le guste (por ejemplo, ofrecer leer un cuento en vez de comer un helado a las 9 de la noche). Esto no solo calma al niño, sino que le enseña formas para calmarse en el futuro.

5) No tratar de enseñar temas de disciplina en el momento de la pataleta, ya que cuando uno se encuentra en estados afectivos negativos no comprende razones ni consecuencias (por ejemplo, “si te portas mal, no podrás salir mañana”), sino mas bien esperar a que esté más calmado y mostrarle que su conducta no es apropiada (obviamente, sin descalificarlo, culparlo, y/o ridiculizarlo). (Por Felipe Lecannelier Acevedo, Psicólogo Clínico, Director del Centro de Estudios Evolutivos e Intervención en el Niño (CEEIN), Universidad del Desarrollo. Chile).

Reflexion
Como podemos ver tenemos mucho por hacer, el ser padres no es algo sencillo, uno tiene que tener dedicación y es un largo trabajo. Por mi parte seguiré aprendiendo y haciéndome cargo de mi responsabilidad, ya que mi ideal es que mi hijo se haga cargo de su vida.  (Constanza, Mamá)

Miedo adquirido (no traspasemos nuestros miedos a los niños)

miércoles, 6 de octubre de 2010

Anoche viendo el programa 133, del cual no soy seguidora, más bien no sigo nada que huela a mala noticia, no me gusta andar viendo robos, violencia, asesinatos, etc. para después vivir con temor. 

Bueno pase por este canal y me detuve, viendo una escena que me dejo atónita, Situación " una mujer alega al carabinero, que un vagabundo había tomado a su niño y lo había asustado. La cámara muestra al hombre, un señor medio perturbado por problemas mentales o por alcohol. La señora insiste, que su hijo quedo traumatizado de por vida. Cámara muestra al niño, dentro de una tienda con su hermanita, con otra mujer mayor, aparentemente la abuela. Quien esconde al niño en la ropa colgada. Acto seguido muestran a la abuela, que comenta que este señor a perjudicado y traumatizado profundamente a su nieto, que ya no podrá nunca mas salir tranquilo a la calle por lo sucedido. Cámara muestra al niño tranquilo, mas impresionado por los chillidos de su madre y abuela que por lo ocurrido. Al final carabineros se acerca al niño y le cuenta que han tomado al caballero y que se lo llevaran lejos. Cámara muestra al niño medio confundido"
Al nacer, llegamos a este mundo libre de prejuicios y de temores. Al crecer debido a nuestra vivencia ,vamos adquiriendo discernimiento sobre lo bueno y lo malo, según nuestro entorno aprendemos a tener respeto por algunas cosas y a otras miedo, ya sea por experiencia propia o por temores de los adultos más cercanos (padres, abuelos, nana, tíos etc...). 

Es por eso que me quede mirando, con algo de ofuscación la situación descrita. No podía creer lo que estaba observando, un par de adulto decretando que un niño de 2 años "quedaría traumatizado de por vida", en ves de atinar a bajar el perfil o solucionar el problema lejos de los niños, pero NO, el griterío lo tenían delante del él, que se veía todo confundido, más asustado por las reacciones de su madre y abuela que por el tipo enfermo de la cabeza. Incluso creo que cuando el carabinero gentilmente le hablo aun no entendía porque tanto alboroto.

Que no se mal interpreten mis palabras, me parece muy bien defender a nuestros hijos, pero también creo que hay que tener tino, aveces  los niños no codifican igual que los adultos y dependiendo como uno maneje el problema es como el niñ@ lo enfrentara, lo ideal es que sea para mejor. Los niñ@ se asustan o alteran cuando el adulto lo esta quizás por efecto imitativo o por empatía, pero es nuestra la responsabilidad de velar por su tranquilidad y no asustarlos mas de la cuenta.

Hijo único o más de un hijo?!

martes, 28 de septiembre de 2010

Cuando estas pololeando te preguntan ¿cuando te casas?, te casas y te preguntan ¿cuando viene el hijo? y cuando llega el hijo te preguntan ¿cuando viene la parejita?...Esto puede estar sucediendo en este mismo momento, en algún lugar. Un cliché que muy poc@ se salvan. 

Ya sea por un interés real o solo por preguntar, la presión siempre esta, no haz terminado de llegar de la luna de miel y los suegros ya quieren ser abuelos y cuando son abuelos quieren más nietos. Indirecta o directamente te preguntan por el próximo. Cosa legitima, en pedir no hay engaño.

Nosotros como pareja tomamos la decisión de esperar un poco, antes de tener un segundo hij@, ver como va nuestra economía y tiempo para compartir con nuestra descendencia. La prioridad en este momento es entregar, al hijo que tenemos, la mayor calidad en cariño, tiempo, educación y otros necesarios para la formación de este pequeño. Esa es nuestra idea principal, pero si quedáramos esperando otro, obviamente tendríamos que apechugar.

"Un hijo, no se alimenta solo de amor", me dijo una ves alguien, la verdad es que no, hay que comprarle comida, vestir, limpiar, educar etc... Tener un hijo no sale barato, desde su primer asomo de vida, ya se hace un responsabilidad emocional y económica. por lo que tener varios, debería ser algo en lo que reflexionar. me explico:

He escuchado historias que me dejan petrificada, como la de un "Matrimonio que tienen 5 hijos y salieron de viaje por 6 meses, con un recién nacido de por medio, donde el mayor tiene 10 años, dejándolos a cargo de la nana". La persona que me comento esto además agrego, "Cuando le preguntan a estos niños a quien salvarían si hay un incendio, contestan que a la NANA". Obvio!!.

Si tomas la decisión de tener varios hijos, por lo menos dedícales tiempo, aprovecha su niñez, criarlos haste cargo!! No entiendo, porque alguien con recursos no hace planificación familiar, si sabe que no puede tener tiempo para estar con sus hijos, de verdad no lo puedo entender el tener hijos por tenerlos.

Distinto es el caso de personas con recursos escasos, que muchas veces por ignorancia o malos hábitos, no se planifican, para no quedar embarazadas. tengo el caso que cuentan médicos en practica, en consultorios donde "llego mujer supuestamente enferma, cuando las examinaron, verificando que tenia todos los síntomas y comprobaron 6 meses embarazo". La respuesta de esta paciente fue, "pero como?!, no puede ser, imposible"

A mi cada uno de estos casos me conmueve, siento una irresponsabilidad para con estos niños, ellos son lo importante aquí, a ellos hay que entregarles buenas bases y estas se construyen con amor, afecto y contención. Con estos casos es evidente que los niños se vuelvan adolescentes conflictivos "la falta de amor, se traduce en miedo y el miedo en violencia". Quizás por eso hay tanto matonaje escolar, quizás por eso hay tanto delincuente juvenil, quizás!

Entrevista a Laura Gutman, Recuerdan el libro recomendado "LA MATERNIDAD y el encuentro con la propia sombra" de Laura Gutman, aquí ella habla:

 

Según como soy, sera mi hijo?!

jueves, 26 de agosto de 2010


Hoy devuelta del paseo diario, donde todo había sido muy agradable, yo iba cruzando, ya estaba a mitad del paso de cebra, veo al otro lado de la pequeña rotonda que separa el cruce, un auto que venia rápido. Yo continué mi trayecto y el tipo que manejaba, que ademas venia con un niño, acelera aun más, echándome el auto encima.

Lo mire como diciendo "broma esto?!" y el me devuelve la mirada, con un dejo de "muévete o paso encima tuyo". Por supuesto le mostré el dedo, con ilusa sensación de que en algo lo podría amedrentar, pero el tipo, paso tan rápido que, ya ni se veía. Me imagine juntando piedrecitas, así cuando me ocurriera algo similar lanzarcela, pero eso seria devolver violencia con violencia y prefiero cuidar a mi hijo, ante todo.

Seguí mi camino, molesta, pero ya ni tanto, con la sensación de que por más cuidado que tenga siempre hay gente perturbada en el camino y mucho no se puede hacer. 

Me nació la inquietud ¿Si el tipo este iba con su hijo, este traspasara su prepotencia al niño?
¿sera que si te ven hacer cierto tipo de actitudes, las imitan y después son de esa manera?
Una persona es la suma de vivencias, crianza, buenas o malas costumbres y del entorno que rodea al niñ@, ya sea, casa, tíos, primos, abuelos,nanas, colegio, amigos, compañeros, profesores.
Cuando pequeños somos esponjas succionando todo lo que vemos, imitamos, luego crecemos y lo imitado se vuelve parte de nosotros. 
¿Que un papá de muestras constantemente, de  prepotencia y avasallamiento, hará que su hij@ al crecer sea prepotente?
¿Si tiene un padre gentil, educado el niño crecerá con esas características?
¿Un niño, puede obviar esos comportamiento y lo que realmente vale es su esencia?
Quizás da igual como sean sus padres, el niño crecerá y sera una suma de todo.

La respuesta no la tengo.

Personalmente pienso, entregar los valores que creemos necesarios, como padres a nuestro hijo niño.

Más importante que enseñarse a lavar los dientes, que dar las gracias, que hablar ingles y otros tantos. Que aprenda a respetarse, que se valore así mismo, para que cuando sea nuestro hijo adulto, pueda respetar a los otros y valorarlos, no por lo que saben ni por lo que tienen, si no por lo que son. 

Yo anhelo ese resultado y creo que puedo llegar a eso, con amor, amor, amor.... todo el tiempo. Eso es ESTAR AHÍ, aunque sean 5 minuto, pero respetar su niñez, su suciedad, su caos, su impetud, para luego limpiar, ordenar y dosificar. Es la tarea más difícil en toda mi vida, pero en eso estamos.

Quizás el hombre prepotente de hoy, ayer fue un niño sin amor.

Afortunada, en mi proceso de ser madre

lunes, 23 de agosto de 2010


Cuando quede embarazada, venían ocurriendo muchos cambios en mi. Me había desvinculado de una empresa, para ser independiente y estaba en ese proceso, entre freelance y la independencia, cuando me dan la noticia de que estaba embarazada. Lo cual esperaba hace mucho tiempo, la empresa en que trabajaba a la semana me aviso que ya no seguirían con el proyecto y como no tenia contrato estaban en todo su derecho, lo que si me dio lata que me lo comunicaran por email.
En fin gracias a una plata llegada del cielo, pude disfrutar mi embarazo en la comodidad de mi hogar, tener mis controles al día y la alimentación requerida. Un marido excelente que siempre me acompaño a todos los controles y que aguanto estoicamente mi hormonas revolucionadas. Como, cuando a las 2 am. me ponía a llorar porque pensaba que sería mala madre y el dormido aun, me consolaba amorosamente.

Vivíamos en santiago, pero a distancias bastante lejanas. Por lo que fuimos tentados, de ir a vivir a un depto. de un familiar. Lo cual nos daría compañía y cercanía mutua. Aceptamos quedando instalados en un muy buen sector, tranquilo y familiar, pagando un arriendo bastante adecuado a nuestro bolsillo de diseñadores profesionales.

Nuestro hijo nació sano, rodeado del familion y recibido por sus 2 padres.

E podido trabajar en la casa mientras acompaño a mi hijo, no tuve que salir a trabajar cumplido los 3 meses, me considero muy afortunada por eso. E vivido cada proceso de crecimiento in-situ. E podido criar a mi hijo a mi manera y e podido solucionar a mi criterio sus pataletas, curiosidades, maldades y alegrías etc.

Aun recuerdo un almuerzo, con un amigo de mi hermana, yo ya tenia 3 meses de embarazo. El me pregunta, después de habernos contado sobre todos sus éxitos profesionales "y tu a que te dedicas?" yo con orgullo le digo, "ahora viviendo el proceso de ser mamá". El tipo me quedo mirando con cara de pobre mina. Yo me sonreí y seguí comiendo.

Las personas no tienen porque entender, que no porque deje de trabajar, en mi profesión, por un tiempo, voy hacer menos.

Mi historia "Mi madre fue arrebatada de mi lado, al mes de nacida. Yo me debía el ser una madre a la antigua dedicada hacia y por mi hijo", hizo que yo quisiera tener la prioridad de estar 100% enfocada en mi proceso de embarazo, cuando ese momento llego, mí anhelo se cumplió.

Se cumplió 1 año y sigo cuidando a mi hijo, entre trabajos que llegan a mi, intereses y nuevos proyectos que se vienen, no puedo quejarme. E tenido tiempo para ser madre, hija, mujer y profesional. Todo tiene su tiempo, todo tiene su orden y gracias a mi hijo e aprendido todo esto.

Por eso me considero muy afortunada y estoy agradecida.

Regreso a casa después de un largo día

miércoles, 18 de agosto de 2010

Llegas a casa después de un largo día. Justo  hoy se le ocurrió a todo el mundo enviarte solicitudes sin sentidos, cambios de ultima hora y tienes una ejecutiva de cuenta llamándote por un pago pendiente, a uno de tus compañeros de oficina lo despidieron y quedo en su lugar otro que tiene aires de grandeza.

Cuando llegas a tu casa a la anhelada tranquilidad, donde quiere encontrar a tu angelit@ durmiendo la casa ordenada y la comida servida. Te encuentras en medio del caos. Aquí tienes las siguientes opciones, sales corriendo y no vuelves más, Tomas aire y enfrentas con heroísmo la situación o maldices hasta tu sombra y todo se vuelve peor.

Es más que evidente que nuestro estado de animo influye en como nos relacionamos con nuestros Hij@s. Como afrontar todo esto?¡
Yo muchas veces con el agotamiento, hambre o sueño e tenido que respirar profundo, espera unos minutos pensando que tiene que haber una salida que nos beneficie a todos. Otras me e encerrado en el baño a morder la toalla para no hacer una rabieta delante de mi hijo y otras e solucionado la situación como si fuese lo mas fácil del mundo. No puedo dejar de nombrar a mi marido que cumple con su parte, pero como la mayor parte del tiempo estoy yo con nuestro hijo, me la tengo que bancar sola.

Siempre que logro solucionar la situación donde mi hijo no quiere dormir o solo quiere estar conmigo o llora por rabietas o cualquier contexto que lo saque de si, recuerdo que tengo que dedicarle el tiempo necesario, prestarle atención a el.

Ej. Si estaba jugando yo me decía listo esta entretenido, me puedo ir hacer mis cosas y !ZAZ¡ que se ponía gritar o a llorar o me iba a buscar.

En los libros ya comentados, ver Libros de maternidad, explican estos comportamiento y en resumen es Si esta jugando date 15 minutos  de tu tiempo, para ESTAR. No es necesario que juegues con el, solo basta con estar Presente.